5 Acciones fáciles para ayudar al planeta
Episodio |
Bea Sandoval y
Si eres una de esas personas fabulosas interesadas en hacer más por el medio ambiente pero no tienes el tiempo de involucrarte en cosas muy complicadas, aquí te propongo estas 5 acciones fáciles para ayudar al planeta que puedes incorporar a tu vida cotidiana:
1. ¡Huye de los empaques innecesarios!

Tal vez tu también viste la imagen de la empresa que vendía aguacates deshuesados y cortados a la mitad en empaques de plástico para facilitar su consumo (Si no, te comparto la imagen) Obviamente hay muchos productos que necesitan ser empacados para facilitar su manejo, pero hay otros (como los aguacates) que ya vienen en su empaque original, natural y perfecto ¿Qué necesidad tenemos de hacer más basura? Claramente lo hicieron con el objetivo de aumentar la ganancia del producto, pero está en nuestro poder como consumidores evitar que estas prácticas se popularicen o de lo contrario ¡imagínate! en vez de tener una cáscara orgánica como desecho, tendrímos bolsas y bolsas llenas de plástico y cartón que nuestro planeta no necesita.
2. Reúsa los protectores para bebidas calientes de tus cafés

Confieso que me encanta tomar cafecito siempre que ando en la calle, y la forma de hacerlo más ecológica es de plano sentarme a tomármelo ahí en taza de cerámica; aunque si de plano no queda de otra y sólo encuentro desechable, normalmente traigo cargando algún protector para bebidas calientes de alguna otra ocasión y ese les doy para que lo reúsen hasta que de plano casi se desintegra. A veces sí me da penita sacarlo de mi bolsa, pero normalmente con un comentario como “sorry, soy una loca ecológica” ya les doy mucha risa y sirve que también les voy sembrando la ideay quien sabe, con un poco de suerte quizás hasta lo imiten. (Bonus Tip: yo los voy dejando en el carro para cuando se necesiten)
3. Dile NO al uso de popotes

Seguro has oído que un restaurante desecha aproximadamente 45,000 popotes al año… y si eso lo multiplicamos por los miles y miles de restaurantes que hay y luego le sumamos que la inmensa mayoría de esos popotes no son biodegradables…bueno, ya pa’ qué decir más, así que a menos que lo consideres muy muy muy necesario…de preferencia evítalos y educa también a los niños a que tomen directo del vaso. Decirles que están evitando que una foquita bebé se ahogue con él en el mar resulta muy ilustrativo y acaba con cualquier rabieta 😀
4. Lleva tus propias bolsas cuando vayas de compras

Apuesto que te ha tocado ver a la típica persona en el súper que agarra una manzana…bolsa, un melón…bolsa, que los plátanos…bolsa, es más, agarra una bolsa de zanahorias y aún así la mete en bolsa. Y luego cuando le empacan vuelven a meter todo en otra bolsa que luego ni para tirar la basura sirven porque se rompen. Literal, sólo sirven para hacer basura. Habrá personas que te digan que esas bolsas son reciclables y tienen razón, el problema es que el proceso para reciclarse requiere de casi tanta energía y recursos como para hacer bolsas nuevas, así que definitivamente la solución es evitar utilizarlas para ir disminuyendo su demanda. La opción es cargar siempre en tu cajuela bolsas de tela o bambú muy lindas donde pongas tus compras. Son más fáciles de cargar, puedes transportar las cosas sin estrangular tus dedos y más importante aún, contribuyes a generar menos basura. Esto aplica igualmente cuando andas de compras en los centros comerciales. Por muy emocionante que sea sentirte llena de bolsas con tus compras, a veces te ponen piezas muy pequeñas como blusitas o playeras en bolsas gigantes, así es que cuando vayas a la segunda tienda puedes decirles que ya no te den otra bolsa y mejor mete tus compras en otra que ya traigas.
5. Alimenta tu jardín con tu basura orgánica

Si tienes la fortuna de contar con un jardín o al menos un pedacito de tierra donde tengas algún árbol o plantitas, ya la hiciste. En vez de tirar toda tu basura orgánica “a la basura” y que termine en vertederos generando contaminación, puedes hacer tu propia composta en casa o por lo menos picarla lo más chiquita que puedas (o molerla) y revolverla muy bien con la tierra del jardín. Ve rotando las áreas donde la pones para que le des tiempo de descomponerse antes de ponerle más. Lo único que yo ya no meto son las cáscaras de plátano porque me pasó que se hicieron mosquitos. Así, a la vez que reduces la cantidad de basura que desechas, ayudas a nutrir la tierra de tu jardín con abono natural.
Espero que estas 5 acciones fáciles para ayudar al planeta te hayan gustado y sobretodo puedas aplicarlas en tu día a día. Si es así, ayúdanos compartiéndolas con tus amigos para que pronto seamos más “locos ecológicos” mejorando el mundo con nuestras pequeñas acciones. Igualmente si tienes otras maneras en las que colaboras con la ecología nos encantaría escucharlas, cométalas aquí abajo para así aprender de tí.